VEN, PASA SIN LLAMAR


MENSAJE Y CANCIÓN DE BIENVENIDA AL BLOG
(Pinchar sobre el texto que sigue, para escuchar la canción):
VEN,
PASA SIN LLAMAR
(*) Vídeo de la CANCIÓN: pinchando en cualquier parte del texto de bienvenida anterior (Le puso música y voz: Amador (Dorchy Muñoz) Gracias.


*Las FOTOS que acompañan a las entradas de este Blog has sido tomadas por Ángeles Fernangómez. En algún caso excepcional en que no es así, siempre se especifica el nombre del autor y se cuenta con su autorización.


martes, 25 de febrero de 2014

DIEZ MIL PÁJAROS EN LA CABEZA

(2014)


DIEZ MIL PÁJAROS EN LA CABEZA

Ella tenía
diez mil pájaros en la cabeza
aquella noche.

A ojos bajos,
le pasaban en bandada
por  la izquierda del ensueño.

Pestañeaba,
y la hilera de sus aves
giraba el vuelo al lado opuesto,
hacia la diestra de sus nubes.

Cuando, a luz ausente,
frotó y frotó sus ojos,
eran infinitud de puntos alados
en todas direcciones, presos
en la coctelera de su mente.

Vio los pájaros de  Hitchcock
mucho antes de entrar en la pantalla,
igual que los vio salir
de la laguna del sueño
y regresar
cuando el corazón se pone
en el ocaso cierto.

Tenía ella
diez mil pájaros en la cabeza
aquella noche.

Uno a uno
les enseñó a volar
a su capricho.

Y para siempre.

Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto y foto)
Todos los derechos©Santiago Carrasco (vídeo)

sábado, 8 de febrero de 2014

VALIÓ "LA PENA"

(Foto tomada de Internet)
(2014)
Con todo mi agradecimiento, cariño y admiración al gran poeta y profesor Mahmud Sobh

VALIÓ “LA PENA”
Valió “la pena” volver a Palestina
Mahmud Sobh

Valió la pena
dijo mi sabio amigo palestino y ya español.
Valió la pena (a pesar de darme mucha pena), volver
a ver mi tierra y mis olivos
tras  tanta distancia de los ojos.
Por un lado “valió”
por otro lado “pena”.

Cómo quitar ya de los latidos
aquella sangre escrita por el suelo:
¡Take your jacket off!,
pero el maestro que cruzaba niños
de una a otra acera de Belén
no oyó al soldado, tal vez no le entendió, tal vez…
¡Take your jacket off! –repitió-,
pero el maestro siguió cruzando alumnos
al otro lado de una calle de Belén,
ausente a otro idioma que no fuese el de las manos de sus niños.
No hubo un tercer ¡Take your jacket off!
La bala del soldado
perforó y más  la prenda del desastre, y en la acera,
la sangre pintaba un cuadro rojo con título de odio.
Los niños ya supieron
que jugar a la guerra nada tiene que ver con jugar.

Fue grande la pena
de volver y ver la patria más herida.
Valió saber
que pisaba el suelo de mi abuela, de mis padres, el mío, Palestina.
Y, aunque la pena era muy grande,
volver valió la pena.

 Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto)
Foto tomada de Internet