VEN, PASA SIN LLAMAR


MENSAJE Y CANCIÓN DE BIENVENIDA AL BLOG
(Pinchar sobre el texto que sigue, para escuchar la canción):
VEN,
PASA SIN LLAMAR
(*) Vídeo de la CANCIÓN: pinchando en cualquier parte del texto de bienvenida anterior (Le puso música y voz: Amador (Dorchy Muñoz) Gracias.


*Las FOTOS que acompañan a las entradas de este Blog has sido tomadas por Ángeles Fernangómez. En algún caso excepcional en que no es así, siempre se especifica el nombre del autor y se cuenta con su autorización.


sábado, 15 de noviembre de 2014

PEDRISCA SOBRE GREDOS


LA LOBERA DE GREDOS
(Encuentros Poético-Artísticos de Otoño)


PEDRISCA SOBRE GREDOS


Una vez al año
-y siempre cuando el otoño manda-,
cae una pedrisca de poemas sobre Gredos.

Se esconden y se escanden por la tierra,
por el aire incluso, por el agua…,
y hasta intentan trotar sobre las llamas.

Jugando a ser montaña
se arraciman, porque juntos
consiguen la fuerza del galayo.

Rezan en el templo que guardó la zarza,
se hacen eco al lado de los cuencos del sonido
y alimentan a la piedra-útero
su insaciable deseo de mecer la vida.

Una vez al año
-allá por el otoño y las granadas-,
cae una pedrisca de versos sobre Gredos
y un racimo glauco de poetas
miran hacia arriba
y lo celebran.

Hay quien asegura que en las noches se oyen lobos
que aúllan versos quejumbrosos a la luna.

Ella asiente
y se aproxima.


Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto y fotos)

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Entrevista JURASSIC JAM by DINOSAURIO (con poema SOY)

 Al final de la entrevista está mi poema "SOY" 

SOY

Lloro a la yerba rota en julio para que rumie el invierno,
y me duelen los golpes secos del verano sobre el corazón de las moscas.
Mi gente se sentaba en el filo de una hierba para ver nacer a la espiga.
Mi padre nunca fumó, pero murió con los pulmones negros, y ahora
tengo un hijo con el que apenas hablo de estas cosas.
Soy hija del carbón y de la tierra, y me tuteo con la nieve y con el río.

Al caer la tarde entregaban las cabras sus ubres a los hombres,
y todas las madres se santiguaban a la hora del toque del ángelus.
Ay, si los caños pudieran girar un tanto así la vista…
Ay los mineros, cómo tardan esta noche en regresar,
será que a la tierra no le gusta que le muerdan las entrañas y hunde su miseria.

Sonrío por ti, abuela que apenas conocí, pero supe que eras tierna.
Río la algarabía de los niños al recreo soleado y saco el cabás guardado en el recuerdo.
Soy hija del roble y del nogal gigante.

Mis padres construyeron una casa piedra a piedra con sus manos.
Después, plantaron enredaderas para escalarla
y se retiraron a contemplar el crecimiento de sus hijos.
Algunas tardes veo pasar la lluvia y el argayo por delante de mi puerta.
Entonces, tomo de mis ojos una pala y lo retiro.
Y soy lluvia, carbón, hierba y yerba, enredadera, mujer de nieve, piedra…
Soy la que se sienta sobre unas trébedes a contemplar el estallido del fuego.
La que canta romances y aún puede dormir al arrullo de una nana,
la amiga del viento, la que susurra a los gatos…,
 y a la que le nacen senderos por la carne.
Soy la que fui y la que se fue haciendo. La herencia de los hijos de la tierra. Soy.

Todos los derechos©Ángeles Fernangómez

lunes, 10 de noviembre de 2014

COMBATE

2014
COMBATE

Aquí estoy
vengo dispuesta a deshacerme de estos puños
que lucharon tantas veces contra mi dándome golpes
de pecho
por los pecados
que me hicieron.

Aquí me tienes
resuelta a combatir sin guantes que no dejan ver
la cara y cruz de estas manos que son mías y que dono
Dispuesta ya al primer asalto estoy
y antes de que me digas eso de que no crees en nada y de que tú
ya estás de vuelta
yo ya te he asestado un golpe cierto a la conciencia
y un aura azul te envuelve y cura porque así yo lo he decretado
Después…
Después te daré otro de esos golpes míos
y te partiré el dolor hasta que sangres dulce
Si me dejas –y yo diría que no podrás negarte–
te daré un verso en la boca un verso solo
de momento pero a traición
sin tiempo siquiera de esquivarlo
un verso libre que te ayude
a digerir la acidez de tus últimas ingestas.
Si me devuelves un poema escrito con los labios
sabré que mereció la pena tirarme desnuda y boca arriba sobre el ring
mientras me hacía la muerta y tu sabías que solo era reclamo
Relájate. Yo misma te despojo de armas y corazas inservibles
de todo aquello que no se estremezca si te toco.
No habrá vencidos. Cada round quedará como nos dé la risa.

También aviso al mundo
de que pienso combatir porque el placer nos gane todos la partida
pero lo haré desnuda, piel a piel, sin ganchos sucios

Espero que nadie aproveche la ocasión para asestarme un golpe bajo.

Todos los derechos©Ángeles Fernangómez

jueves, 15 de mayo de 2014

CAPRICHO POR ERROR

( 2014)

CAPRICHO POR ERROR
  
Después del ruido, todo. Y yo saliendo de un equívoco al lado justo del lugar en que aterrizan los aviones. Temprano, de mañana. “Lo siento, hay un error y no es su culpa; la cita será unas horas más allá. No es su culpa, mil disculpas”.  Un tiempo de vacío, un paréntesis, ¿qué hacer? No vuelvo a casa, mejor darme un capricho… ¿un capricho? ¡un Capricho, si! Es enero y es a veces lluvia. Me visto de invisible con traje de viajera para ver esta ciudad con nuevos ojos. Soy así, me cuesta poco. La noche en el avión me puso ojeras y hasta un bostezo se me escapa. Solo llevo un quita y pon en la mochila –soy de llevar poco equipaje cuando sueño-. Tomo un autobús cualquiera, me sumerjo –aún está la llegada a esta extraña tierra en la memoria-, al fin y al cabo, todavía estoy al lado del lugar en que aterrizan los aviones. Adoro esa sensación de hacer extraño el lugar en el que habito y, para mejor hacerlo, me impongo no tener ni idea de mi idioma. Pero hay signos y sonrisas que hablan esperanto o ni hace falta. Ya soy mi vida y otras vidas. Soy. ¿De dónde vine esta mañana? –me digo mientras juego con mi pelo. Podría ser de Irlanda, de un pueblo a las afueras de Dublín, por más señales. Yo no tengo la culpa de que sea invierno y esté el cielo encapotado, de si fue lluvia horas atrás, pero me doy el Capricho con mayúscula de andar por este parque, y es que este lugar está cerca del lugar en que aterrizan los aviones. ¿Por qué lo sé? Será que llevo un mapa encima, todo viajero ha de llevar un mapa para no perderse. Me dio la bienvenida un trío de aves, el estanque y esa especie de pagoda, un cisne negro y una urraca blackandwhite de larga cola. Tanto había que hacer que no hice nada. Soñar, una mañana, que viajaba lejos, que de nada conocía la ciudad que respiraba. El olor me lleva al siempre, pero ya no es. Comienza ahora a llover delgado y yo, estoy debajo del enebro de cara al lago, contemplando el vuelo de palomas y las ondas de las gotas sobre el agua, -¿será así como se portan las partículas? Y este frío que no estorba porque hay que aprovechar el viaje. Rememoro sensaciones y es lo mismo. Pero no. Nunca estuve en este sitio, nunca fui junto a estos sonidos que me abarcan. De vuelta, haré una crónica exhaustiva. Qué placer es contemplar la vida, deslizarse como ese pato blanco de cabeza verde luminosa que me mira, y sentir que nadie conoce que esta mañana llegué, sin darme cuenta, pero por propia decisión, a un país extraño y aquí me quedo porque esta es mi morada. Puedo ver las cosas como quiera, y la certeza de saberlo me empodera. Aunque ahora… voy a levantar mis nalgas de este asiento con vistas al estanque de este Capricho que me he dado, y caminar, que ya siento el frío subiendo por mis piernas cuerpo arriba. Que no, que ya no son edades para andar de mochilera, que igual pago cara esta humedad que no he sentido. Que ya el efecto de la seta se está yendo y empiezo a darme cuenta de que este suelo lo conozco, que empiezo a ser sensata y cuerda y no es lo mismo, que no soy tan pelirroja como creo, y que se hablar bastante bien mi propio idioma. Además, ya no me acordaba de que siempre se queda un trozo de conciencia sin billete. Pero me gustó llamarme Alicia por un rato y, ahora que lo pienso, creo que me queda un trozo de seta por algún recodo de algún bolsillo que no llevo.



sábado, 10 de mayo de 2014

EN ESTE JARDÍN BOTÁNICO (Video-poema)


(2014)
EN ESTE JARDÍN BOTÁNICO
Es ahora la hora
de sacudir la raíz y volverla hacia el cielo
J.A. Valente (“De La memoria y los signos”)

Hay árboles que escriben su historia con las ramas
Otros callan para siempre y se acomodan a otra vida
Los hay que abren sus palmas hacia el cielo
e imploran a las nubes
la risa del sol y sus destellos
Y aquellos que
por rozar la luz
la vida dieran
A otros les puede la arrogancia
y no reparan en razones
Están los que tatúan los recuerdos en su tronco
Algunos enrojecen cuando el calor los besa
Y los hay que no crecen
por empeñarse en andar con quien da sombra
Los hay también amantes de la muerte.

Pero algunos saben lo que hacer para decirnos
que pensar y recordar son de recibo
que honrar a la memoria es importante
y sacudir la raíz
por restaurar la Historia.



Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto )
Todos los derechos©Ángeles Fernangómez y Santiago Carrasco (foto)

martes, 15 de abril de 2014

TU ENEMIGO (mis poemas)

Foto: Javier Jimeno
NOTA: el de la foto, no es ni mucho menos mi enemigo. Es mi amigo Javier Jimeno Maté, gran fotógrafo artístico, pero su expresión en la foto da mucho juego para el poema de esta entrada y tengo todo su permiso para usarla. Gracias, Javier.


TU ENEMIGO
(2014)
Tu enemigo es ese ser
que se come las uñas a desgana
y prueba tu veneno por comprobar si funciona

Es el que espera sin medida de años o de siglos tu tropiezo

No come no disfruta
esperando ese momento en que tu mismo
-como todos lo hacemos a diario-
te pongas en ridículo

Y ahí lo tienes
sin cenar sin darse un trago sin dormir
hecho un asco sin lavarse ni plancharse la camisa
sin casi respirar
y a punto de morir en el intento de verte
renunciar a ti a la vida

Hay que ver lo que por ti
trabaja tu enemigo en cada espejo. Y no te quejes
bien que le cuesta y nada cobra. Por ti todo lo hace

porque tu te desvivas se desmuere.


Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto )
Todos los derechos©Javier Jimeno Maté (foto)

jueves, 10 de abril de 2014

"SÉ" - (poema-canción de cumpleaños)

¡FELIZ CUMPLEAÑOS AL SER QUE SIEMPRE ME ACOMPAÑA!
En la madrugada de un 10 de abril de hace algunos años, pensaba yo con lápiz y papel sobre mi vida y ese ser que siempre va conmigo y que en esta fecha cumple años.
 Retrocediendo, llegaba hasta mi año 0, y es así como nacía este poema "SÉ".
Al poco tiempo, mi gran amiga del otro lado del mar, Estela Kiesling (o Bernal, si es para cantar), ponía música al poema y lo convertía en esta hermosa canción. Gracias, amiga.

video

LETRA: Ángeles Fernangómez
MÚSICA y VOZ: Estela Kiesling (Bernal)

que le ha nacido un diez
al almanaque.

que hoy es abril
y es primavera fresca.

que aún es de noche
y espera el alba.

que también llueve
tras mis ventanas.

que el cristal de antaño estaba roto
y que un frío de nieve saludó mi vida
cuando de una madre rota
me rompía.

que rodó mi infancia entre dos valles
jugando entre la nieve y el rocío.
Abrigo de montañas
o llanura al viento.

que probé la savia de otros árboles
y que el mío creció y le llegó el fruto
aunque a golpes le talaran
tantas ramas.

que se ha movido un punto el calendario,
el que me dieron al dar yo
mi primer llanto.

que he aprendido
tal vez nada desde entonces
y que todo lo que sé lo llevo escrito
en esa arruga nueva que hoy me nace.

ya tantas, tantas cosas

que todo, todo lo he olvidado.


Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto )
Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (música y voz)

viernes, 21 de marzo de 2014

RECUERDO QUE ENTONCES...


(2014)


Recuerdo que entonces
las mañanas eran largas
los días tenían muchas horas
y las horas
se hacían con un número infinito de miradas

Además de blanco
el invierno era delicadamente eterno
y pasaban muchos días desde un jueves
a otro viernes

Era brillo
saberse en primavera y despertar
y despertar
y despertar sobre la tierra
jugando a algo que duraba muchos sueños
con toda la vida por delante y a los lados
Ser estar vivir soñar
sintiendo
que todo aquello era y sería siempre así
y tuyo
y tus padres tuyos
y siempre
Que el día de tu cumpleaños
distaba cuatro eternidades del siguiente.

Y ahora
aquí
no se
no sé medir el tiempo

pero a un instante de la muerte se.

Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto y foto)

martes, 25 de febrero de 2014

DIEZ MIL PÁJAROS EN LA CABEZA

(2014)


DIEZ MIL PÁJAROS EN LA CABEZA

Ella tenía
diez mil pájaros en la cabeza
aquella noche.

A ojos bajos,
le pasaban en bandada
por  la izquierda del ensueño.

Pestañeaba,
y la hilera de sus aves
giraba el vuelo al lado opuesto,
hacia la diestra de sus nubes.

Cuando, a luz ausente,
frotó y frotó sus ojos,
eran infinitud de puntos alados
en todas direcciones, presos
en la coctelera de su mente.

Vio los pájaros de  Hitchcock
mucho antes de entrar en la pantalla,
igual que los vio salir
de la laguna del sueño
y regresar
cuando el corazón se pone
en el ocaso cierto.

Tenía ella
diez mil pájaros en la cabeza
aquella noche.

Uno a uno
les enseñó a volar
a su capricho.

Y para siempre.

Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto y foto)
Todos los derechos©Santiago Carrasco (vídeo)

sábado, 8 de febrero de 2014

VALIÓ "LA PENA"

(Foto tomada de Internet)
(2014)
Con todo mi agradecimiento, cariño y admiración al gran poeta y profesor Mahmud Sobh

VALIÓ “LA PENA”
Valió “la pena” volver a Palestina
Mahmud Sobh

Valió la pena
dijo mi sabio amigo palestino y ya español.
Valió la pena (a pesar de darme mucha pena), volver
a ver mi tierra y mis olivos
tras  tanta distancia de los ojos.
Por un lado “valió”
por otro lado “pena”.

Cómo quitar ya de los latidos
aquella sangre escrita por el suelo:
¡Take your jacket off!,
pero el maestro que cruzaba niños
de una a otra acera de Belén
no oyó al soldado, tal vez no le entendió, tal vez…
¡Take your jacket off! –repitió-,
pero el maestro siguió cruzando alumnos
al otro lado de una calle de Belén,
ausente a otro idioma que no fuese el de las manos de sus niños.
No hubo un tercer ¡Take your jacket off!
La bala del soldado
perforó y más  la prenda del desastre, y en la acera,
la sangre pintaba un cuadro rojo con título de odio.
Los niños ya supieron
que jugar a la guerra nada tiene que ver con jugar.

Fue grande la pena
de volver y ver la patria más herida.
Valió saber
que pisaba el suelo de mi abuela, de mis padres, el mío, Palestina.
Y, aunque la pena era muy grande,
volver valió la pena.

 Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto)
Foto tomada de Internet