VEN, PASA SIN LLAMAR


MENSAJE Y CANCIÓN DE BIENVENIDA AL BLOG
(Pinchar sobre el texto que sigue, para escuchar la canción):
VEN,
PASA SIN LLAMAR
(*) Vídeo de la CANCIÓN: pinchando en cualquier parte del texto de bienvenida anterior (Le puso música y voz: Amador (Dorchy Muñoz) Gracias.


*Las FOTOS que acompañan a las entradas de este Blog has sido tomadas por Ángeles Fernangómez. En algún caso excepcional en que no es así, siempre se especifica el nombre del autor y se cuenta con su autorización.


miércoles, 25 de noviembre de 2009

POEMA CONTRA EL MALTRATO A LA MUJER

Amanita muscaria (bella y tóxica a la vez)
Foto de: Santiago Carrasco


CASADA CON DOS HOMBRES, DOS

No me llames tonta.
Si yo…
yo ya me lo digo, pero…
no puedo
divorciarme de dos hombres a la vez.

El ángel
está a veces poseído por el diablo.
Sólo a veces,
digo.
Y yo…
sigo amando al ángel,
del no sé apartarme.

Tengo miedo.
Si el diablo llega,
tengo miedo,
e invoco al ángel
que se ha ido de ese cuerpo .
Tengo mucho miedo.

No me llames tonta,
él me sigue amando cuando despliega sus alas,
como era
antes de que el diablo chupara de su cuello.

Hoy
ha llegado el diablo desatado.
Invoqué al ángel
pero no acudió.

Hoy
acaban de romperse
mis lazos
con los dos.

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Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto)
Todos los derechos©Santiago Carrasco (foto)
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viernes, 6 de noviembre de 2009

PLACERES (Primer cuento del relato titulado "Juegos")

FOTO: flor de la pasión.


Un culo, dos culos, tres culos... Entre todos, es el suyo el que prefiero.
Ya llega. Se aproxima. Noto sus pasos que vienen hacia mi.
Percibo el ansia que siente de tenerme, y yo deseo calentar mi cuerpo con el suyo. Me provoca observar sus contoneos.
Se acerca, ya está aquí. Deseo su roce.
Sus nalgas, mis nalgas preferidas, se acomodan y se acoplan sobre mi mullido cuerpo. Se destensa, se libera. Noto el suspiro prolongado que ha roto el ritmo de sus inspiraciones.
Yo, rodeo su cuerpo con mis brazos; mi pecho con su espalda. Su piel calienta el tejido de la mía.
¡Qué bien! –oigo que dice-, y sé que mitigo su cansancio, y me desea cada día cuando llega con fatiga del trabajo y se acomoda sobre mí, haciéndome sentir más útil y más yo, más lo que soy: ¡el sillón!, su sillón preferido de la casa.

Publicado en el libro: "En una ciudad lineal"
Todos los derechos©Ángeles Fernangómez
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