VEN, PASA SIN LLAMAR


MENSAJE Y CANCIÓN DE BIENVENIDA AL BLOG
(Pinchar sobre el texto que sigue, para escuchar la canción):
VEN,
PASA SIN LLAMAR
(*) Vídeo de la CANCIÓN: pinchando en cualquier parte del texto de bienvenida anterior (Le puso música y voz: Amador (Dorchy Muñoz) Gracias.


*Las FOTOS que acompañan a las entradas de este Blog has sido tomadas por Ángeles Fernangómez. En algún caso excepcional en que no es así, siempre se especifica el nombre del autor y se cuenta con su autorización.


lunes, 19 de marzo de 2012

NO FUMES


EN EL DÍA DEL PADRE

  (2010) 
A mi padre

No fumes,                                                                            
-me dice mi padre desde el subsuelo-,
yo tuve pulmones de carbón que ya no inhalan.

La mañana de pasos subterráneos
me lleva y me descarga en la rutina.
Vierto monóxido que mastico por la calle
y le digo a mi padre que también yo
vivo en una mina que me engaña con estrellas.
Sus huesos me sonríen,
pero yo siento unos brazos de piel que me rodean
y unas palabras lentas y precisas me perforan.
Se cubre su sonrisa de labios que hizo míos, y le digo:
mañana empiezo el régimen, no temas,
                                                          duérmete.



Todos los derechos©Ángeles Fernangómez (texto y foto) 



5 comentarios:

La Solateras dijo...

Sí, Ángeles, vivimos en una mina, por eso da lo mismo seguir fumando. Mi padre también dejó de fumar cuando ya era tarde.

Hermoso homenaje.

Besos

Anónimo dijo...

Finalmente... tierno.

Besos: PAQUITA

-FUE UN GUSTAZO VEROS-

Ángeles Fernangómez dijo...

ANA: gracias. El mío no fumaba sino algún purito cuando era más joven. Fue su trabajo en las minas de carbón lo que le dejó los pulmones inválidos. Un abrazo.

PAQUITA: Un placer volver a tenerte. Besos

Luisa Arellano dijo...

¡¡No había visto este precioso poema!!
Y a mí que también me falta mi padre, qué sepas, gran mujer que me has hecho llorar.
Besos.

Rosa dijo...

Gracias por escribir este poema tan delicioso, que hago mío aceptando tu generosidad, como homenaje a la ternura a veces silenciosa y siempre generosa de esa figura tan necesaria en nuestro recuerdo, para no sentirnos mutiladas.

Un abrazo mi niña