VEN, PASA SIN LLAMAR


MENSAJE Y CANCIÓN DE BIENVENIDA AL BLOG
(Pinchar sobre el texto que sigue, para escuchar la canción):
VEN,
PASA SIN LLAMAR
(*) Vídeo de la CANCIÓN: pinchando en cualquier parte del texto de bienvenida anterior (Le puso música y voz: Amador (Dorchy Muñoz) Gracias.


*Las FOTOS que acompañan a las entradas de este Blog has sido tomadas por Ángeles Fernangómez. En algún caso excepcional en que no es así, siempre se especifica el nombre del autor y se cuenta con su autorización.


sábado, 29 de noviembre de 2008

ÁNGELA ("Mis relatos breves")

La belleza de un cuerpo que se vende como un pintalabios o un collar de perlas, se torna carne muerta.
Cesc Fortuny i Fabré

(relato breve)

Ángela tenía mucho dinero, pero no se sentía afortunada.
De puro nácar eran los dientes de Ángela. Daba igual, no sonreía nunca.
Jamás vi ojos tan bonitos como lo de Ángela, pero el espejo le dijo un día que eran de lechuza, y los escondió tras unas gafas oscuras que nunca se quitaba.
Al corazón de Ángela llamó el amor, y llamó…, y llamó..., y ya no llamó más; total… jamás abría...
Nadie, sino ella, hubiera dicho nunca que Ángela era gorda, pero una talla menos siempre era lo perfecto cuando elegía sus vestidos. Y vomitaba a propósito lo que no tenía más remedio que ingerir, hasta lograr ser hueso y piel para seguir viéndose gorda.
¿Tendría Ángela un espejo que todo lo cambiaba?

Un día se marchó. Y no pasó nada. Pero Ángela se perdió la primavera, y el verano siguiente, y el otoño…, y el invierno… Otra vez las estaciones se siguieron sin que nada extraño sucediera. También se perdió hacerse mayor y ver qué pasa.
Pero el mundo seguía, aunque no estuviese Ángela.


Todos los derechos©Ángeles Fernangómez

14 comentarios:

Alberich dijo...

Ni te imaginas cómo entiendo a Ángela. Supongo que los gordos estamos unidos por una invisible red de solidaridad...

¡Muchas gracias!. Con tu prmiso seguiré hurgando en tu blog.

marisa dijo...

Es precioso!!! ¿Podría leerselo el lunes a mis alumnos? Me parece una aproximación bellísima al tema de la anorexia y el culto al cuerpo que tanto preocupa a los adolescentes. Si te parece bien me gustaría enlazarlo al blog de mi instituto que estoy haciendo con ellos.
Un abrazo

Luisa Arellano dijo...

Por desgracia, cuántas Ángelas se pierden las estaciones y sabes que habría pasado cuando pasa el tiempo y los traumas impuestos dejan de existir, porque vivir es otra cosa.

Fenomenal, Ángeles, fenomenal.

MarianGardi dijo...

Angela tengo un relato que habla de algo parecido, pobres mujeres, pobres, cuanto hemos tenido que soportar!!
No vienes a verme buuaaa
Besos

MarianGardi dijo...

He tocado la tecla para detras espero no haber borrado el comentario que te he dejado.

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Alberich, gracias. He dejado un mensaje en tu blogg.

Luisa, gracias, mi niña.

MARISA: Por supuesto que puedes utilizar el relato para el Instituto. Gracias por hacer que sirva para algo más que para estar colgado en el blogg simplemente.
Por cierto: ¿estás en un Instituto de Madrid? Lo mismo hasta te conozco. Yo trabajé un montón de tiempo en Personal de Secundaria en Vitruvio.
Besos
ÁNGELES

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

MarianGardi. Llegó el comentario. No te olvido, no. Para nada. Es que estoy metida con mil cosas.
Gracias y besos
Ángeles

CaminanteDeNoche dijo...

Difícil problema el de la anorexia, en el que tiene mucho que ver una sociedad aún dominada por el culto al cuerpo, en especial si eres mujer, en el que los medios publicitarios y los diseñadores de ropa tienen gran parte de culpa.

Besos

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Sí, Matilde, sí. Justamente eso que tu dices, es lo que yo quise transmitir. Exactamente eso. La sociedad nos pone un canon de belleza (sobre todo femenina), que no tiene nada que ver con la realidad, que es múltiple, y así debe ser.
Besos

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Preciosa manera de tocar un tema espantoso, Angeles... realmente espantoso.

PAra algunos, la vida sólo vive en los espejos.

Besos
Marian

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Sí Marian. La sociedad consumista tiene mucha, pero que mucha culpa en todo esto. Afortunadamente, no he vivido de cerca ningún caso, pero vi a un conocido llorar y estar muy mal porque su hija adolescente se suicidó debido a la anorexia. Y la sociedad en general, no puede decir que la culpa es de la educación de los padres y que carguen con toda la responsabilidad. Los padres no pueden o podemos luchar contra toda una sociedad consumista a la que apoyan todos los estamentos porque interesa económicamente, tapándose los ojos porque no interesa ver.
Besotes, Marian
Ángeles

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

La belleza de un cuerpo que se vende como un pintalabios o un collar de perlas, se torna carne muerta.
Yo sí he visto a los gusanos del hambre devorar a gente amada.
Gracias por tus palabras, me abrumas.
Un abrazo.

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Ahh!, Cesc, dolorosamente me encanta la rotundidad de tus palabras en el comentario. Con tu supuesto permiso, pongo la primera de tus frases como una cita tuya en el relato.
Gracias ¡y apor todas!
Por cierto: qué fuerza tienen tus palabras. No te andas por las ramas, no. Y qué bien las ligas.
Gracias de nuevo.
Ángeles

azpeitia dijo...

Relato duro y sentido de algo que ocurre cada día en la vida de muchas mujeres y hombres...te felicito por tu página....azpeitia